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img_20170213_091136Este curso ha surgido el VOCABUDIARIO. Se trata de una pizarra en la que se escriben algunas palabras que surgen en clase diariamente (Vocabu-Diario) y que tienen un especial significado. El vocabulario se clasifica en tres categorías: sustantivos, adjetivos y verbos.

Una de las últimas palabras que hemos incluido es doble. En una lectura, un niño le daba a su mamá un beso de despedida. Era fuerte, fuerte. Muy fuerte. Un compañero dijo: “El doble de fuerte”

Este concepto lo relacionamos con nuestro trabajo sobre la multiplicación. Y también nos sirvió para conocer esta asombrosa leyenda.

Hace mucho tiempo un rey estaba muy triste porque su hijo había muerto en una batalla. Un día se presentó un hombre en el palacio y pidió hablar con él. Quería enseñarle un juego llamado ajedrez que conseguiría divertirle y hacerle feliz. Le explicó las reglas y comenzaron a jugar. El rey jugó y jugó y su pena desapareció. Aquella persona lo había conseguido y el rey le dijo que pidiera lo que quisiera. Era muy rico y podía cumplir cualquier deseo. 

 Al día siguiente se lo dijo. Quería que le dieran un grano de trigo por la primera casilla del tablero del ajedrez. Por la segunda casilla, 2 granos; por la tercera, 4; por la cuarta, 8; por la quinta, 16; por la sexta, 32 … En cada casilla pondrían el doble de granos que en la casilla anterior hasta llegar a la última casilla del tablero. El rey se enfadó porque pensaba que le pedía una recompensa muy pequeña y él era capaz de darle mucho más. Creía que en un saco podía meter todo aquel trigo. Muy furioso ordenó al hombre salir del palacio para que esperase.

 Pasaron varias horas y el rey preguntó a sus sirvientes si ya habían entregado el saco de trigo pero le respondieron que no. Los matemáticos de la corte estaban calculando el número total de granos. El rey se extrañó mucho pero no dijo nada. Por la noche, antes de irse a dormir, preguntó de nuevo pero le contestaron que no habían terminado.

Por la mañana el mejor matemático del palacio le contó que habían calculado la cantidad de granos y era enorme. El rey le dijo que no importaba porque era muy rico y poderoso. Además había hecho una promesa y él siempre cumplía su palabra. Pero el matemático le comentó que el número era tan alto que iba a ser imposible, ni siquiera buscando el trigo por todo el mundo. El rey ordenó al sabio que le dijera aquella cifra tan monstruosa. Al oírla casi se muere del susto.

 Dieciocho trillones cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones setenta y tres mil setecientos nueve millones quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince.

18.446.744.073.709.551.615 granos de trigo.

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